Contemplaciones desde el escaparate frigio.
Nada ha cambiado, todo sigue igual. Las desastrosas ideas sobre el fin del mundo han dado paso a una realidad monocromática, como siempre ha sido. Durante los primeros días del pasado enero de 2013, deseé que algo hubiera ocurrido, cualquier cosa, incluso alguna calamidad climática o cataclismo internacional, la caída de la bolsa mundial o algún virus mutacional de escala global. La llegada de un extraterrestre a la tierra en calidad de observador no participante o la toma del poder mundial por parte de la inteligencia artificial Skynet. Algo, cualquier cosa que originara un cambio, nuevos colores y sabores, una autentica crisis. Pero nada de eso ha pasado. Ahora podemos refugiarnos tod@s, de nuevo, en la más absoluta de las desidias. Declarada por la única cosa que está realmente en movimiento en esta aventura predicha ( la máquina de inventar rutinas... ) la vida de cada un@ de nosotr@s se encuentra estática, por mucho que nos movamos. Este hecho seguirá ...