heridas cerradas
Al abrir aquel pequeño libro
Donde guardo solo un puñado de recuerdos
Veo como sangraban las heridas
Que yo mismo provoqué
Con el látigo de la pasión desmedida
Sumergido en la inocencia inconsciente
del niño que quería ser hombre
sin haberse siquiera mirado en el espejo
Donde guardo solo un puñado de recuerdos
Veo como sangraban las heridas
Que yo mismo provoqué
Con el látigo de la pasión desmedida
Sumergido en la inocencia inconsciente
del niño que quería ser hombre
sin haberse siquiera mirado en el espejo
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