La catedral de las palabras vacías.....





-          El Trabajador Bien Domado          -


El día se está haciendo disimuladamente largo, y el sol ya no asoma por las ventanas ni siquiera con ese amortiguado esplendor que los vidrios opacos dejan entrar dentro de la plataforma de trabajo. Estamos a principios de mes y el curro es voluminoso, la tensión en el cuerpo a estas horas está ya aprendida por músculos y tendones, y la presión acumulada en las sienes. Las palabras vuelan vacías por el espacio.

Mi compañero, el chico situado a mi lado, no lo lleva nada bien y lo peor de todo es que él no parece darse cuenta de ello, y aquí, en la catedral de las palabras vacías, hay que saber dominarse.   

-Tiene usted que pagar sus facturas!!!- 

Grita con los ojos abiertos como los de una lechuza en la noche. Su mandíbula se retuerce en ocasiones. 

 - No no no no, el ordenador no se equivoca caballero, sí, con total seguridad tiene usted que pagar! -

La intensidad de sus palabras es fuerte, la intención es directa, el ordenador lo dice, el cliente está equivocado. Prosigue:

 - No señor, no, no le estoy llamando a usted mentiroso, pero créame mi querido señor, la más alta tecnología es empleada para la mayor satisfacción de usted, o más bien de ustedes, generosos y amables clientes. El mayor potencial creativo del ser humano en habilidades tecnológicas esta puesto a su disposición caballero. - 

Mi compañero se empieza a retorcer de gozo, de profunda satisfacción oscura y vacía. Sus ojos se están abriendo cada vez más, veo como un coordinador de grupo se percata de la situación.

Mi compañero continúa, 

- Pero eso no se paga solo, usted, con su factura pagada religiosamente mes a mes, hace posible este maravilloso milagro humano. Todo tiene un precio querido señor, y el precio del mes de marzo por los servicios prestados en honor de la humanidad misma no ha sido saldado, lo cual, si me permite decirlo y no lo tome mal, puede ser interpretado negativamente, usted me entiende, ¿no es así? Así que permítame sugerirle una vez más que revise usted sus cuentas, porque nosotros sabemos sus movimientos, y sabemos que usted no ha pagado su factura-

El cliente se retiró de la conversación....

- Pero, ¿has visto, has visto lo que ha echo? Eso no se puede hacer hombre, hay que pagar la factura, HAY QUE PAGAR LA FACTURA!!! ¿que quiere ese hombre, que le chupemos la poya? Ese es un bastardo, joder!-

Mi compañero está definitivamente alterado y se ha puesto colorado. Se le notan las ganas de gritar. En su monitor aparece un mensaje, 

Estas desconectado


Su mirada se queda clavada en el monitor. 

La frecuencia de refresco de la pantalla de un ordenador es de 60 Hz. Sesenta veces en un segundo se clava ese mensaje en la retina de mi compañero. 

Una mano se posa en su hombro, seguida de una muñeca, un brazo, unos hombros, una cabeza y todo lo necesario para formar un cuerpo humano. Todo perfectamente forrado con ropa a la última moda, ni elegante ni informal. 

La voz que habita ese cuerpo es exhalada, y habla:

- ¿Algún problema, algo que contar compañero? -

- Bueno, no. Nada serio, solo me he puesto un poco nervioso. Ese... cliente dice que ha pagado su factura pero no figura en los sistemas, y tu lo sabes, el sistema no falla, ya sabes ¡no falla nunca! ..... ¿No es verdad compañero? -

- Sí, así es - comenta con condescendencia el cuerpo con voz - No te preocupes por nada, ya sabes que lo tenemos todo controlado, no tienes que ponerte así, era solo un moroso más con el que tenemos que lidiar permanentemente para mantener limpio el nombre de la compañía. Te has puesto un poco nervioso y necesitas hablar. Sabes que no podemos perder la calma con los clientes compañero. Acompáñame. -

El coordinador de grupo baja el cuello de la camisa a mi compañero y veo su collar. Saca una corta y estrecha correa y la enlaza a la parte posterior del collar. Inmediatamente mi compañero comienza a  jadear y salivar con la lengua fuera. El perro es extraído de su puesto de trabajo y acompaña al ente parlante.

Miro a mi alrededor, los rostros de las personas parecen tan sintéticos como lo son, en mi cabeza resuenan las palabras:


"Tiene usted que pagar" 

"El ordenador no se equivoca". 


Cada vez se hace más largo el mes, y cada vez me recompensa menos tener que estar esperando, chorreando los segundos uno a uno, lentamente, cubriendo mi presente y mi ahora e impidiendo que mi intención y mi corazón vayan en un mismo sentido.

Ayer antes de empezar la jornada, a la espera de un puesto al lado de la ventana, pude ver a aquel hombre que un año atrás en mi vida, contemplaba realizando su trabajo completamente automatizado. Cual robot, sus palabras eran exhaladas en forma sintética. Sus respuestas eran estímulos de salida previo análisis. Pude ver el carácter alienante corporativo. 

Tras la galantería de la responsabilidad social corporativa camuflada en sonrisas de cera cubriendo máscaras de piel, músculo y hueso. Es ahí donde se esconde la más maquiavelica arma creada por el descorazonamiento humano.

Tengo clara una cosa, estoy dentro, 

                                                       y no quiero estarlo más..........




Comentarios

  1. wau David, me dejas sin palabras, gracias por compartir tu interior, amigo

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  2. Gracias a tí marta por leerme. Es mi interior y también mi exterior. Es yo, y mi entorno al mismo tiempo.

    Un abrazo guapísima, espero que estés bien y que nos veamos pronto

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  3. Ufff! Davilillo, salí de ahí! Pienso que ya has aprendido lo que tenías que aprender en ese lugar

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  4. jaja gracias Marta Ortiz por tu consejo, intentaré largarme de aquí lo antes posible, mas que nada, por que ya tengo la lengua fuera de tanto pasar sed...

    Un abrazo!

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